lunes, 19 de diciembre de 2011

Marismas y Almendros



Comenzaré desde El Ecuador...
Calôr.

Calor que coloreas continentes.
Contornos que abrochas la marea.

Mundo y afonía cuando él vivía. Los brazos en cruz señalando Orión.

¡Violeta, que te quiero violetä!,
el Universo en un botijo.

Desde el oeste con amapolas en el pulmón.

Pirámides de cipreces y, al fondo, la ignorancia.
Desde la sierra la lágrima pare un río.

Sobrevivir sin saberlo, aprender, bordando todo aquello...


C/ La Palma y uñas.
Calle de frutas y pequeños reproches para el pelo.

Ríachuelo, Ría y MAR.

Ya no sé más.


Redes en el cerebro para pescar tu recuerdo.

Ser de nuevo embrión y regresar a los orígenes.
Girar con alas que disparen las "ies" de risa e infancia.

El olor desde la orquídea hacia la tráquea.


Armarios de puerta con puerta.

Vecinos para llenar el vacío.

Telas con vuelo desde el telón y marionetas desde el gallinero.

Animal de almizcle, verso para la búsqueda humana.


Terminaré con términos y algo de azafrán...


Lánguida línea de azúcar moreno. Caramelizada por la edad.
Agua y eco.

Mensajes
light para consumir el silencio. Grabaciones de la velocidad.
Amarillo, las naranjas y el carmín.
No alcanzo la trementina.
La aceitera cayó sobre el lienzo...








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