domingo, 14 de octubre de 2012

Al corriente de esa corriente

¿Por qué todo lo tocas Rey Midas?
Tú, concepto corrupto que nos invitas a caminar sobre lánguidos hilos.
Me duelen los oídos.
Vertiente sumisa entre corrientes.

Trepar por el hipocampo.
Sumergir el iris en gélidos ríos.
Volcar lava sobre las papilas.
Diferentes enfoques para una misma ciudad.




Acordes, acuérdate y acordeón.
Para la garganta: Jugo de lima o limón.
Recortar los bordes.
Colorear el centro.

Lo mismo de lo mismo.
Collar de lapislázuli.
Brillo en cada tímpano.
Introducir los pies en las aceras.

Gatos en la almohada.
Viento del suroeste.
Golpes en las ventanas.
Jugar para verte.

Pimiento en la búsqueda.
Kioskos para mascar las gráficas.
Pelar las calles y saborear cada hogar
Ahogar el futuro en aceite de oliva.

Perfumar el desdén.
Clavar la alegría de estos días.
Soñar que me arrancas las plumas.
Desnudar el vuelo y merendar la Luna.

Los ochenta para bailarlos,
los noventa para beberlos
los ceros para las estrellas solitarias
y los diez para la aeronáutica.

martes, 9 de octubre de 2012

Un Presente, un Regalo Efímero




Desde los balaustres, prosaicos CDs cuelgan. 
Colgados, viven reflejados en las aceras, mediante destellos que se agitan bajo el sonido de tu mente. 
Mentalmente, te empujan hacia mesas donde las vocales y la música escriben sobre tus oídos. 
Oí, pero no escuché, o lo que es lo mismo, sonreí disfrazada de ignorancia pluralista. 
Plural como somos todos en las sandías de Frida Kahlo. Kahlo, mientras tanto, dibuja, tumbada en su cama, el dolor y la fuerza que un día el mundo sintió. 
Sentimiento perenne, Rivera no ésta. 
Estuve con ella, sí, y a decir verdad, reía por todo. Totalmente nada. 
Nada con trocitos de chocolate. 
Chocolate que baña palabras que son tocadas desde un campanario, cuya campana cae al vacío. 
Vaciarte mediante suspiros disparados hacia cualquier ventana. 
Ventanas ahogadas en agujeros que se pierden dibujando la “o” de los “no”. 
¿No! No y sí. 
Si las hojas siguen cayendo en espiral, permaneceré en este estado de hibernación. 
Hiberné, pues una señora llamada Temor me empujaba hacia atrás. 
Atrás, residir en aquel ayer donde nunca existió la solución. Solucionaré procrastinando cada “ahora” para mañana. Mañana, esa etérea fetidez que te transporta como polizón en un barco, cual destino se hunde entre cartografías. Cartografías donde persigues un rumbo. 
Rumbos que forman rombos. Rombos que hallas en cada gruta. 
Gruta de las maravillas. 
Maravillosa es la existencia cuando descubres el paisaje de lluvia eterna que absorbe esa semilla denominada “presente” 
o comúnmente conocida como: “hoy”.

http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&NR=1&v=KxvZIo3GEIQ